No voy a entrar en detalles sobre la naturaleza del negocio del cual soy propietario, solo diré que es un sitio bastante conocido en el ámbito de la cultura digital y ofrece algunos servicios de marketing digital. Esta es la historia:
Después de haber pasado algunos años trabajando en el área de marketing en un ecommerce, tuve la idea de montar mi propio negocio. Desde un inicio soñaba yo con tener un negocio propio sin la necesidad de estar atado a alguna oficina o algun sitio. me gustaba estar de aquí a allá y de hecho todos los primeros clientes y prospectos que tuve los cité en algun café que tuviera asientos cómodos y wifi.

Salieron los primeros clientes y fue entonces que me di cuenta de que no era necesario tener una oficina ni un lugar en donde estuviera físicamente la empresa. El hecho de que la naturaleza y el giro de mi empresa fuera el Internet y el mundo digital, ayudaba mucho a esto. El caso es que el negocio empezó a ir bien y nunca me hizo falta una oficina. Cuando ya me alcanzaba para rentar una oficina donde pudiéramos estar mi equipo y yo pensé que lo mejor sería seguir con el negocio así como iba y fue entonces que preferí contratar un servicio de oficina virtual.
Esto para mi fue toda una revelación ¿Cuántas personas conocen que contratan las oficinas más caras o novedosas por mensualidades que superan los $10,000 cuando en realidad no eran necesarias en lo absoluto. Repito, en algún momento me alcanzaba a mi para poner la oficina donde yo quisiera y con las comodidades que yo quisiera, pero cabe aquí preguntarse ¿Realmente lo necesitas?
Ojo: estoy hablando de un negocio de marketing y cuestiones puramente digitales, podría entender totalmente algunos otros giros de negocio que si requieran una oficina física con características concretas. Lo único que hice fue contarles mi historia y mi experiencia.